Productividad: El Ingrediente Secreto para el Crecimiento Sostenido

Productividad: El Ingrediente Secreto para el Crecimiento Sostenido

La productividad es el motor que impulsa la prosperidad de naciones y empresas. En un entorno global cada vez más competitivo, entender y potenciar esta variable resulta fundamental para asegurar un futuro próspero y equilibrado.

Definición y Relevancia de la Productividad

La productividad se mide habitualmente como el valor añadido generado por hora trabajada o por persona ocupada. Esta métrica no solo refleja la eficiencia de los procesos productivos, sino que actúa como determinante central del crecimiento sostenible de una economía.

Al mejorar la productividad, no basta con aumentar la cantidad de recursos empleados; lo esencial es optimizar la aportación de cada trabajador y de cada unidad de capital. De este modo, se impulsa el PIB per cápita y se elevan los estándares de vida a largo plazo.

Panorama Actual en España

España exhibe un bajo nivel y lento crecimiento de la productividad en comparación con las economías líderes de Europa, como Alemania, Suecia o los Países Bajos. Entre 2000 y 2022, la renta per cápita española pasó de hallarse un 2,4% por debajo de la media comunitaria a un 14,4% de desfase.

En lo que va de siglo, esta brecha equivale a un retroceso del 7,3% en productividad agregada. Aunque desde 2013 se han registrado avances —un 6,7% de mejora en el conjunto de empresas analizadas— estos progresos han quedado limitados a las compañías más innovadoras, sin reflejo homogéneo en el tejido empresarial.

Entre 2018 y 2023, la productividad real aumentó un 13%, muy por encima de la subida salarial real del 4%. No obstante, el crecimiento del PIB reciente se ha sustentado principalmente en la creación de empleo, con avances de productividad del 0,5% anual en el ciclo 2019-2025, frente al 0,1% de 2000-2007.

Heterogeneidad Sectorial y Empresarial

La evolución productiva no es uniforme. De 23 sectores analizados, en 11 la productividad ha disminuido entre 2013 y 2023, mientras que en 12 ha crecido. Destacan la industria y servicios ligados al turismo, con una subida del 7% en la productividad por hora trabajada desde 2019 en comercio, transporte y hostelería.

Además, las empresas de mayor tamaño mejoran su eficiencia con más rapidez que las pequeñas, revelando una correlación clara entre escala y rendimiento. Los sectores más digitalizados presentan menor distancia entre empresas líderes y rezagadas, reduciendo el potencial de ganancia adicional pero consolidando estándares de calidad.

Diferencias entre Empresas Líderes y Rezagadas

Dentro de cada sector existe una gran dispersión productiva. El 5% superior de firmas («frontera») rinde muy por encima de la mediana, mientras que el 40% inferior arrastra problemas financieros graves. Si estas últimas alcanzaran la productividad mediana de su sector, la productividad nacional agregada crecería un 4,9%.

Este impacto sería especialmente relevante en energía (+6,4%) y servicios (+5,8%). Entre el 10% menos eficiente, más del 40% afronta dificultades económicas y un 15% está al borde del cierre, poniendo de manifiesto la urgencia de medidas correctoras.

Impulsores y Obstáculos Estructurales

Existen palancas claras para potenciar la productividad:

  • Digitalización y automatización de procesos en todos los niveles productivos.
  • Aumento del peso de sectores más eficientes en el empleo total, aprovechando el efecto composición.
  • Apoyo a las empresas jóvenes para acelerar su crecimiento y superar barreras administrativas.

Sin embargo, persisten obstáculos estructurales que frenan el avance:

El predominio de microempresas con baja capitalización y rentabilidad limita la adopción de tecnología. Sectores de bajo valor añadido suponen una carga sobre el crecimiento global, mientras que la brecha entre salarios y productividad amplía la desigualdad entre beneficios empresariales y remuneración del trabajo.

Recomendaciones de Política Económica

Para cerrar la brecha productiva y preparar el terreno para un crecimiento sólido, conviene aplicar:

  • Políticas regionales y sectoriales adaptadas a las necesidades de empresas líderes y rezagadas.
  • Reducir barreras administrativas y regulatorias para fomentar la concentración de capital productivo.
  • Fomentar la inversión en capital humano y tecnológico desde la educación hasta la formación continua.

El Camino hacia el Crecimiento Sostenido

El futuro económico de España y Europa depende de una mejora sostenida de la productividad. Con más valor generado por hora trabajada, se fortalece la competitividad y se sustenta el crecimiento del bienestar a largo plazo.

Abandonar el modelo basado únicamente en el aumento de empleo y apuntar a la excelencia productiva es la clave para converger con las economías más avanzadas. Gobiernos, empresas y trabajadores tienen ante sí el desafío y la oportunidad de transformar el potencial en progreso real y duradero.

Lincoln Marques

Sobre el Autor: Lincoln Marques

Lincoln Marques